Conocernos no fue un error
Tampoco coincidencia
Fue la voluntad de Dios
Soberana y perfecta
En el momento justo
Que mi mundo desvanecía
Que el amor había dejado
Una huella amarga en mi vida
Repentino y lejano,
Un nuevo amigo hacía
Nunca imaginé
Lo que Dios me tenía
Pláticas interesantes
De tu vida y de la mía
Poco a poco nos fueron uniendo
En un mismo sentimiento
El corazón había hablado
Pero la razón no lo entendía
Después de todo, la lógica
No cree en fantasías
Nos permitimos soñar
Hacer del sueño una realidad
Dejamos al corazón expresar
Los sentimientos no se podían negar
Así, porque confío en Dios
Te doy mi corazón lleno de metas e ilusiones,
De tristezas y temores
Te doy mi hoy,
Te doy mi ayer,
Te doy mi mañana,
Todo lo que soy…te lo doy.




